El soneto más hermoso del mundo

Hoy voy hablar del soneto más hermoso del mundo. Sé, si ya me vais conociendo, que esperareis que pueda ser ese soneto de amor incomparable de Quevedo que comienza por «cerrar podrá mis ojos la postrera / sombra que me llevare el blanco día / y podrá desatar esta alma mía» o ese de Garcilaso […]